La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio y contribuye al buen funcionamiento de los músculos. Por eso es especialmente importante para mantener fuerza en las piernas y estabilidad al caminar. Existen varias formas de obtener vitamina D. Una de las más importantes es la exposición moderada al sol, entre diez y veinte minutos al día, siempre que sea posible.