Este chico quería hacer algo especial para el cumpleaños de su hijo. Sabía que su hijo admiraba muchísimo a Messi, así que decidió crear un regalo único: un cuadro hecho completamente con cubos Rubik que formara su rostro.
Compró decenas de cubos y comenzó a girarlos uno por uno. Pasó horas y horas intentando que los colores coincidieran para formar la imagen. A veces se equivocaba y tenía que empezar de nuevo, pero aun así seguía intentando porque imaginaba la cara de felicidad de su hijo cuan