Así empecé a vender mis postres…
Al principio no era un negocio…
solo los hacía para mi familia en cumpleaños, reuniones, cualquier ocasión
Pero algo empezó a pasar…
La gente los probaba, veía la presentación y siempre me hacían la misma pregunta:
“¿En cuánto los vendes?”
Ahí entendí que podía ser algo más
Empecé a sacar cuentas, a poner precios y a vender poco a poco
El voz a voz hizo lo suyo…
y lo que empezó como algo pequeño, se convirtió en un ingreso real
Y si yo empecé así… ¡tú también pue