Las placas tectónicas son grandes fragmentos de la superficie de la Tierra que se mueven muy lentamente. Están sobre una capa más blanda, y se desplazan gracias al calor interno del planeta.
Ese calor viene del interior de la Tierra, donde hay materiales muy calientes. Este calor genera corrientes, como cuando hierve el agua, y esas corrientes empujan las placas.
Las placas pueden interactuar de tres formas: pueden separarse, chocar o deslizarse una junto a otra. Cuando se separan, se crea nueva