En 1789, la tensión alcanzó su punto máximo. Francia estaba al borde del colapso financiero. El Estado estaba quebrado debido a guerras anteriores y gastos excesivos. Luis XVI convocó los Estados Generales, una asamblea que reunía representantes del clero, la nobleza y el pueblo, algo que no se hac…
En 1789, la tensión alcanzó su punto máximo. Francia estaba al borde del colapso financiero. El Estado estaba quebrado debido a guerras anteriores y gastos excesivos. Luis XVI convocó los Estados Generales, una asamblea que reunía representantes del clero, la nobleza y el pueblo, algo que no se hacía desde hacía más de 150 años. Pero lo que parecía un intento de solucionar problemas económicos terminó siendo el detonante de un cambio radical.