El actual modelo de desarrollo también es responsable de la sobreexplotación y contaminación de los suelos y las aguas. Fertilizantes que convierten a los suelos en adictos, a los que habrá que desintoxicar para que vuelvan a ser fértiles, y que al llegar a los ríos, hacen crecer la vegetación que deja sin oxígeno a los peces, y en los acuíferos, anulan su potabilidad. Pesticidas que no sólo eliminan plagas sino también polinizadores, fundamentales para la reproducción de la mayoría de plantas,