La carestía de gas natural, además de a nuestras calefacciones el próximo invierno (alrededor del trece por ciento del gas importado por la Unión Europea procede de Qatar), afecta ya a la generación eléctrica y a la producción de fertilizantes sintéticos. Esto es aún más grave, pues países como India, Brasil, Australia y Sudán, entre otros, tienen una alta dependencia de la urea procedente de países del Golfo Pérsico. A precios más elevados de los fertilizantes le siguen precios más elevados de