Charles Bukowski era un borracho, un donjuán, un jugador empedernido, un
patán, un bueno para nada, y en sus peores días, un poeta. Probablemente él sea
la última persona en esta Tierra a quien buscarías para solicitar consejos de vida
que tampoco esperarías encontrar en algún texto de autoayuda.
Por eso él es la mejor forma de comenzar este libro.
Bukowski quería ser escritor, pero por décadas fue rechazado por casi cada
agente literario y cada revista, periódico, diario o casa editorial en don