Fue una buena forma de burlarse del destino.―Esto no tiene sentido ―murmuró Jaime, pasando las páginas―. Parece
que te dejó una granja. En Rhode Island.
Mi mirada se posó en las cestas de la ropa sucia, las bolsas de basura y las
cajas desparejadas amontonadas junto a la pared. Aquel desorden
desordenado y destartalado proclamaba en voz alta y con orgullo que una
combinación de mis dulces, increíbles y locas amigas habían ido al lujoso piso
del Back Bay de Boston que compartía con mi ex y me hab