Y de algo tan vivo como esto… pasamos a algo bastante triste: la mortandad lingüística. Según Dressler, una lengua entra en decadencia cuando deja de crear palabras nuevas y empieza a depender de otra dominante. Es decir, ya no innova, ya no evoluciona por sí misma… simplemente adopta.
Y aquí viene lo importante: las interferencias constantes no son solo mezcla… pueden ser una señal de que esa lengua está perdiendo fuerza. Es como si poco a poco fuera desapareciendo…sin que casi nos demos cuenta