Es normal. A todos nos pasa. Nos quedamos ahí, mirando la montaña, pensando en lo alto que está la cima... y se nos olvida que el camino se hace caminando, paso a paso.
No tiene que ser perfecto desde el principio. De hecho, no va a ser perfecto. Y eso está bien. Lo importante, lo verdaderamente valioso, es que hoy decidas moverte.