Las disciplinas relacionadas con la salud de los seres humanos han sido durante
mucho tiempo pensadas a través del diagnóstico, el tratamiento de la enfermedad y
las deficiencias, es decir, se buscaba “arreglar” aquello que “no funcionaba” o
“funcionaba mal”. Con el avance de la ciencia, y con algunas respuestas en relación
con la enfermedad, se puso en relieve que se había relegado, justamente, la salud,
las fortalezas, los recursos positivos y saludables del ser humano. En este contexto,
surge