Había una vez un pequeño pueblo llamado Tecnotierra, donde vivían muchos dispositivos: Tabletita, el móvil Travieso, el ordenador Don Computín y la televisión Doña Pantalla.
Un día, Tabletita preguntó:
—¿Cómo es que podemos ver vídeos, jugar y hablar con otros dispositivos que están lejos?
Entonces apareció el sabio del pueblo: el Router Rufián (aunque en realidad era muy amable).
—Yo os lo explicaré —dijo sonriendo—. Todo esto es gracias a Internet, una gran red mágica que conecta a todos lo