Así que la próxima vez que escuches Don Giovanni o Così fan tutte, recuerda esto: Mozart no solo quería que te rieras… quería leerte el alma.
Y, además de genio… y profundamente humano, era el rey indiscutible de dejar las cosas para el último minuto.
Imagínate a los músicos, al día siguiente… tocando a primera vista en el estreno… con la tinta de las partituras todavía fresca. Era, literalmente, la adrenalina del siglo XVIII.
Pues porque el protagonista tuvo la brillante idea de dejarlo por