En 1997 la NOAA detectó en el Pacífico el sonido más fuerte jamás registrado bajo el agua.
Lo llamaron The Bloop.
Era orgánico
coincidía con patrones de vida biológica.
Era 3 veces más fuerte que el sonido de una ballena azul.
En 2012 lo atribuyeron a un aysberg. Pero ningún aysberg ha producido ese patrón antes ni después."