Antes de llegar al extremo norte, una parada obligada en Tilcara, para cargar combustible y recorrer su centro.
Sus calles, llenas de historia, nos invitan a recorrer sin apuro.
Artesanos locales, colores, texturas, su cultura colorida, alegre...
y una feria de comida regional que despierta todos los sentidos, nos invita a probar algo de sus comidas y costumbres.