Las toallas deben lavarse tras cada uso y los materiales desechables deben eliminarse
después de cada cliente. También se deben desinfectar las manos y los pies de los
clientes antes de realizar servicios como manicura o pedicura.
Limpieza del entorno de trabajo
El salón debe mantenerse limpio en todo momento. El suelo debe limpiarse
constantemente para evitar la acumulación de suciedad, y el mobiliario debe
desinfectarse entre cliente y cliente.