De receptor a prosumidor
El estudiante contemporáneo ha dejado de ser un sujeto pasivo.
Hoy, se posiciona como un prosumidor, capaz de consumir, producir y compartir conocimiento.
Este cambio exige modelos educativos más abiertos, donde la colaboración permite dinamizar el aprendizaje y enriquecerlo a través de múltiples voces.
La comunidad de aprendizaje se convierte así en un espacio vivo, en constante construcción.