Yo soy una de esas vidas.
La que nadie escogía.
La que siempre quedaba atrás.
Escuché tantas veces que no era suficiente…
que terminé creyéndolo.
Aprendí a esconder el dolor detrás de una sonrisa.
Pero dentro de mí…
vivía esperando que alguien…
realmente me viera.