2. Movimientos oculares
Mira hacia arriba, luego hacia abajo, luego a la izquierda y a la derecha, lentamente.
Haz movimientos circulares con los ojos en ambas direcciones.
Este ejercicio ayuda a relajar los músculos oculares y a mejorar la circulación sanguínea en la zona de los ojos.
3. Palming
El “palming” es un ejercicio de relajación:
Frota tus manos hasta calentarlas.
Coloca las palmas sobre los ojos cerrados sin presionar.
Respira profundamente y relájate durante 1-2 minutos.