En las relaciones, el tema se vuelve aún más intenso, porque muchas veces llegas a pensar que tienes que ser perfecto para que alguien se quede, que tienes que cumplir ciertas expectativas para ser suficiente para otra persona. Y cuando algo no funciona, cuando alguien se va o cuando las cosas cambian, es muy fácil culparte, pensar que hiciste algo mal o que podrías haber sido diferente. Pero la realidad es que tu valor no depende de lo que alguien más decida, no depende de si alguien se queda o