Comienza.
Posteriormente, se realiza la proyección del material refractario mediante equipos especializados.
Este proceso permite cubrir de manera uniforme las superficies, adaptándose a la geometría del equipo.
Finalmente, el material es conformado y ajustado para garantizar el espesor, la densidad y la continuidad del recubrimiento, cumpliendo con las especificaciones técnicas del sistema.