Y ahí aparece el punto crítico de tu idea: ¿qué se pierde cuando todo debe ser explicado?
Porque el análisis no es falso. Es correcto, incluso fascinante. Pero no reemplaza la experiencia; la traduce, y en esa traducción deja cosas afuera. El asombro inmediato, la conexión inexplicable, la pequeña irracionalidad de sentir algo por una piedra… todo eso no encaja del todo en la lógica.