En nuestra historia podemos constatar que Sigma y el médico que encuentra
no estructuran el universo de la misma manera.
Primero que todo, para Sigma hay un estómago’ y un “mal de estómago”.
Pero a los ojos del médico, semejantes unidades no tienen pertinencia: para él, no
existen “estómago” y Mmal de e stó m a g o y una de sus preocupaciones será precisamente traducir a su propio lenguaje — a su propio código o a sus propias estructuras— las informaciones que Sigma le entrega basándose en sus p