Reglas internas:
1 Solo se puede viajar a momentos en los que el viajero haya estado presente.
2 La conciencia huésped desplaza parcialmente a la original, generando interferencias (lagunas de memoria, decisiones erráticas).
3 Cada alteración crea un “eco”: una inconsistencia detectable en registros digitales y biológicos.
4 Demasiados ecos provocan una “ruptura de coherencia”, donde la realidad comienza a fragmentarse en versiones incompatibles.